Saturday, June 25, 2005

Fabrica de Adrenalina

Nunca nadie me había hecho producir tanta adrenalina antes.
vivo en constante rush. Es cierto. Te lo digo de verdad. Te pasas de lanza.
Me tienes todo el día soltando esa madre. No sé si en realidad soy adicto a ti, o de la adrenalina que sólo tú me produces. De cualquier modo, es necesario tenerte para producir sensaciones así sobre mí, y como yo las disfruto, pues está bien.
Pero en serio, la panza me hormiguea y entonces, !!!!RUSH!!! Me invade el cuerpo la adrenalina. Dirás que soy un payaso, pero, en este preciso instante estoy procudiendola, solo por escribir sobre ti...

Qué loca es la vida, para que logres hacer algo así sobre alguien. Sobre mí... La adrenalina de verte, de saber si vienes, o si te vas, si triundas o fracasas, si estás o no, si pienso en ti, si te veo, si me ignoras, si me hablas, si salimos, si estoy en mi casa pensando en ti.

Llega un momento, en que me invades. Adrenalino será mi nuevo nombre, o algo por el estilo. Y entonces viviré adicto a esta droga de ti y de lo que me provocas.... Eres lo mejor que me pudo haber pasado.

Thursday, June 23, 2005

La Brujula

Y temí tu partida,
y temí
y temí tu ausencia
y el hueco de esta.

y me sentí frustrado, vacío,
como si ya te hubiera perdido,
la idea de perderte, me alejaba de ti,
aunque yo intentaba acercarme.

y recibí una llamada,
que me lo confirmó
y termimaste, mucho más abajo, de lo que yo esperaba.

y lloré tardes nubladas

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Desperté asustado,
había sido un sueño,
y estabas a mi lado
como siempre,
por lo que intenté respirar tranquilo,
pero no respiraba,
me estaba ahogando,
intenté avisarte, pero se me fue el aire.

Palidecí de pronto,
y todo se oscureció.

Solo recuerdo escuchar tu llanto,
mientras era enterrado
y la brújula apuntaba, siempre
hacia donde mismo.

Juego De Miradas Parte I

Te Vi
Vi que me Viste,
Vi que viste que te vi.
Te vi mirandome otra vez,
Vi que mirabas mi mirada
y que viste, que yo vi la tuya.

Nos vimos, nos tocamos con los ojos,
nos hicimos parte el uno del otro,
vimos como nos unimos,
y me tuviste, y tuviste mi mirada
y posesioné tu mirada,
y viste que lo hice,
y te observé mientras me veías
y tus ojos se abrieron,
para verme aún más,
y cuando vi que los abriste,
abrí los míos,
para que vieras, que yo también deseaba que me vieras.

Y entonces nos volteamos,
y miramos los campos,
yo miré el mío, tu el tuyo,
pero nuestras visiones,
no pudieron contenerse
y por alguna razón, -díficil de ver-
nos miramos de nuevo,
una vez más
y fue como mirarte toda una vida
y vi que miraste pensando lo mismo que yo
y eramos miradas, y me viste, y te vi,
nos vimos,
nos tuvimos,
nos mantuvimos viendonos,
toda la noche,
sin que nadie mirara,
como nos veíamos,
como nuestros ojos se comían nuestras vistas,
y quedabamos ciegos,
encandilados,
de vernos,
y de ver cómo nos veíamos.

Todo Te Pertenece

Con mis manos construí ciudades dedicadas a ti,
nunca antes mi poder hizo tanto por alguien,
jamás había entregado tantas horas pensando,
arquitecto entregado a la edificación,
en tu nombre,
por tu nombre,
para tu nombre y su dicha.

La entrega se convierte en tuya,
y entonces todo te pertenece
y lleno de riqueza me miras,
con extrañeza.

Sabes que con mis dedos levanté puentes,
giré perillas para satisfacerte, todo el tiempo,
y en tu nombre.

Fue tu nombre el que me abrió la puerta
y permitió que un filósofo arriesgara su dicha
poniendo en peligro su autoestima
su poder, su gloria.

No hay desechos, pues todo lo he construido
te entrego mares, montañas y lagos
y nadas en ellos, pájaro libre,
la vida nos corrompe,
todo es tuyo,
todo lo usas
todo te pertenece.

Jamás cesaré de abastacerte,
pues es mi deseo que todo lo poseas,
que todo quepa, en tu baúl de v iaje
y lo lleves cargando, en tu espalda,
en el corazón, en una mochila de franqueza,
en el recuerdo extraño,
del ser divino,
que poco a poco,
lo movió todo, para dártelo de una vez por todas.

Te Espero

Silente y nocturno
despacio y calmado
con la respiración exacta
y mis nervios de plomo

te espero.

Aguardo un movimiento
oculto entre la noche...

Te espero, y sabes que deseo
solo estrechar tu mano,
un beso en tu mejilla,
un breve cruce de miradas.

Dime si tú me esperas,
dime si te espanta la idea,
dime si reencontrarnos
te pondría más lejos.

Te espero y tus ojos
son mi deseo,
quiero que me miren
quiero mirarlos
deseo tenerlos
y tocar sus párpados.

Espero con ancia tu boca.

Retengo mi aire,
me sofoco, y luego
esperarte, me mantiene despierto
alerta de tus movimientos,
detrás de la maleza,
de tu belleza-

Te espero y quisiera decirte que te espero
y es la esperanza, la que me mantiene encendido.

Encender un Cigarro es Encender al Amor

Así es Hoy: Enciendo otro cigarro, lo sostengo en mi mano
y me doy cuenta que su humo me hipnotiza.


Un cigarro y su fugaz existencia cuando está encendido
se asemeja un poco al sentimiento que surge
cuando uno está enamorado...

Y no es que yo esté enamorado, porque, no lo estoy.
Y es por todos sabido que, odio al amor.
El cigarro mata, mata bastante, como a veces nos mata el amor.
Mata de ira, de rabia, de dolor.

Nos mata poco a poco y nos hace daño, irremediablemente.
Obviamente, señores, el amor, es algo más que tabaco envuelto cual tamal.
Pero es la envoltura la que nos confunde.

Por eso el amor es como la envoltura en la que viene el cigarro. Y la textura del papel arroz, atractiva, blanca y pura, es idéntica al amor.
Una envoltura, esconde.
Es una máscara de ilusiones, de ideas, de deseos.
Se oculta el amor tras ese manto blanco. Que mientras se consume, uno quisiera que jamás se acabara, pero es irremediable:
El cigarro se extingue.

Con el contoneo del humo, y su baile prohibido, y sus giros erráticos, pasionales, desenfrenados, motivados y llevados por el viento y su inercia, por su poder con el que levitan, dicen adiós. Como el cigarro. Como el amor.
Pero qué más da que el cigarro venga envuelto en papel de estaño, en papel de oro, o en papel de china; a fin de cuentas, el cigarro nos mata. Su humo se larga.
El cuerpo se vuelve adicto. Necesita Cigarro. Pide un cigarro a gritos. Pide Humo, Pide envoltura y vicio. Necesidad de amor.

Cupido no lanza flechas, por favor, eso es un cuento. Cupido lanza cigarros, que de pronto, nos consumen (como al tabaco).
Tengo miedo de encender otro cigarro....
Porque
terminamos humeados,
extintos,
llenos de cáncer. -------------------